lunes, 4 de mayo de 2009

Piden tranquilidad a jóvenes

SUN
México, D. F.


Aunque la Secretaria de Salud anunció que la epidemia de influenza A H1N1 está próxima a la fase de estabilización y que se confirmó el regreso a clases para el 7 de mayo, los jóvenes pueden experimentar estrés o ansiedad ante esta situación.

"El joven puede sentir que la enfermedad no es importante y que no es vulnerable, o hacer extremas las medidas y caer en pánico; ambas son conductas patológicas que requieren un ajuste", dijo Jeannina Pilatowsky, psicóloga de la Escuela de Medicina de la Universidad Panamericana.

"Si experimentan una ansiedad anticipatoria acompañada de pensamientos negativos, lejos de prepararlos para enfrentar la enfermedad o su regreso a la escuela, les generará un estado de presión que los estresa".

Sin embargo, agregó, deben estar tranquilos, recordar que se están tomando las medidas pertinentes para que el virus no se propague, que hay medicamentos suficientes y que es una enfermedad curable, con un diagnostico y tratamiento oportunos.

La especialista explicó que, en este tiempo sin clases, más que preocuparse, los jóvenes deben ocuparse del tiempo libre, para ver cómo lo pueden utilizar para tener un beneficio, y no del tiempo de ocio, que es cuando se generan los pensamientos negativos.

"Es qué puedo hacer yo por mí y mi familia, qué está en mis manos, qué puedo hacer por mi salud, llevando a cabo todas las medidas de higiene", indicó Pilatowsky.

Siempre que hay una situación de crisis, agregó, las personas tienden a desarrollar simultáneamente pensamientos obsesivos y fóbicos, en el tiempo de ocio.

La psicóloga comparte esta técnica de control de pensamiento para frenar las ideas negativas: tienen que pensar en cualquier objeto a la vista, puede ser una puerta o una lámpara, observarlo y después sustituir el pensamiento negativo por uno que lo contrarreste.

"Si pensamos 'me voy a enfermar', pensamos que no tengo por qué enfermarme, pues estoy siguiendo las medidas sanitarias y, si me enfermo, recordar que no me voy a morir, porque estoy tomando mi medicamento: esto ayuda mucho a controlarnos", dice.

"También se puede escribir aquello que nos preocupa y platicarlo con otras personas, eso le da tiempo, espacio y lógica a pensamientos que a veces se presentan de manera atemporal e incongruente".

Los jóvenes no son los únicos que se estresan ante esta epidemia: el Secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos, dijo el sábado en conferencia que muchas personas han manifestado tensión y que ha incrementado el número de consultas que tienen que ver con apoyo emocional, llegando a ser hasta 15 por ciento las llamadas a la línea de la Ssa (01800-123-1010).

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